Curso de maquillaje

El maquillaje esta presente en el día a día de muchas mujeres. Acudimos a el para potenciar nuestra belleza, y camuflar los días malos sitiéndonos mejor con nosotras mismas.

En Listan Estudio te desvelamos el porque algunas mujeres eligen un tipo de maquillaje u otro, optando por naturalidad, que se note lo mínimo posible, maquillaje de noche o para ocasiones especiales. Otras no Cualquiera sea tu actitud frente al tema, hoy vamos a enseñarte “el” truco imprescindible a la hora de maquillarte: conocer tu tono de piel. En el curso de maquillaje, aprenderás esta técnica para aplicarla a tus clientes.

Son muchas mujeres las que conocen el color de su piel y no son capaces de identificar aquellos maquillajes que les sientan mejor.

“El tono de tu piel puede ser: cálido, frio o neutro. Para descubrirlo, tenés que seguir estos tres sencillos pasos:”

1. Envolvé tu cuerpo en una bata o toalla blanca así como tu también tu pelo, recogido y envuelto de manera que no se vea tu color de cabello. Parate enfrente de un espejo bien iluminado. Intentá cubrir con una o varias toallas blancas el mobiliario que tengas alrededor, buscando que el espacio quede lo más neutro posible. Ahora observá bien los colores que tenés en la piel. Mirá en detalle que colores aparecen por debajo del mismísimo “color piel”. Si están dentro de la gama de los azules, tenés tonos fríos. Si están dentro de la gama de los amarillos, tenés tonos cálidos. Si se ven más verdes, tu tono es neutro.

2. A la luz del día, observá con detenimiento el color de las venas de tu brazo y antebrazo y aplicá la misma regla: si tus venas son amarillentas, tu tono es cálido; si tus venas son más azuladas, tu tono es frío, y si viran hacia el verdoso, tu tono es neutro.

3. Agarrá una pieza de o joya plateada y otra dorada. Pone primero una y después la otra cerca de tu piel y fíjate cual queda mejor, independientemente de que pieza en concreto te guste más a vos. Objetivamente, ¿te sienta mejor el dorado o el plateado? Si el dorado es el tuyo, tenés tonos cálidos, mientras que si te va más el plateado, tenés tonos frios. Si no te decantás por ninguno, es probable que tengas tonos neutros.

Pero el truco no termina acá. La gracia de conocer tu tono es que existen colores que encajan mejor que otros a la hora de maquillarte, y que te van a permitir lucir mejor las facciones de tu cara y sacar partido a tu makeup.

Elegí labiales, sombras y rubores que tengan como base esos colores que ya sabés que a vos te quedan mejor. Antes de usar labios al rojo vivo si tenés tonos cálidos, probá una alternativa de rojo más anaranjado. Si tenés un tono de piel frío, ¡animate a una sombra bien rosa! ¿Qué pasa si tu piel es de tono neutro? Tenés el lienzo perfecto para aplicar cualquier color.

Ahora que ya sabés este truco, te recomendamos ir descubriendo el juego de colores ideal para vos. ¡A deslumbrar se ha dicho!